viernes 29 de abril de 2011

Llamece miedo


Son solo sesenta segundo en los cuales saldrán a flote mi mas patética formar de expresar las cosas, esas sentimentalista, aquella que vez con ojos de extrañeza.

En no más de aquel tiempo podre delinear las sensación que provoca tu presencia frente a este prematuro sentir, esta sensación de estar feliz por alguna causa o razón cuando juegas con mis manos, cuando te arropo entre mi cuerpo que no es más rudo que una hormiga herida.

Sé que bajo de esa coraza de mujer rebelde escondes aquel lugar tierno donde podre habitar si así lo deseas. Sin preocupación alguna, lleno de lo que se necesite para no borrarme la sonrisa de mi tope rostro.

Me detengo?, creo que este enhebrar de palabras se está tornando un tanto sentimental, si bien esa es mi idea, si bien aquella es mi forma de sentir, no era mi intención.

Continúo, ahora podría escribir sobre aquella locura juvenil que te gobierna, ese ir y venir de expresiones divagantes y confusas, que hacen jugo bajo tus labios los cuales bebo a diario sin reproche pero con algo de miedo.

Con frecuencia a mi lado izquierdo, rosas lo sentimental cuando haces llover los te quiero de tu precipitada boca. Que a veces se nubla, y otras se deja sentir junto al cálido sol veraniego que nos alberga.

En fin, el tiempo se me acaba, al final solo comprendo que aquello de altruista se me borra cuando de ti se trata, te quiero conmigo, que solo mis besos te toquen, mis manos te abracen y mi boca te llame.